martes, 1 de marzo de 2011

FOTOS DEL ALMA

En un mundo invadido de palabras  vacías, de verdades a medias, de mentiras sin nombre, es casi una bendición contar con la mirada transparente de un fotógrafo; aquellos que con sus imágenes retrogradas dicen todo lo que hay que decir y más, sin importar el cómo y el cuándo.
Sus ojos nos miran desnudos, sin tapujos, ni coberturas, nos quitan la máscara, son aquellos quienes nos confrontan, y nos dicen quienes somos en verdad, pero sobre todo confirman la vieja idea absurda de una belleza idealista, artificial y casi perfecta; algo vano que solemos reconocer como la verdad. Belleza y crudeza, solo dos realidades silenciosas; miradas perfectas para el instante perfecto, es un poco de aquello que nos brinda la magia de la fotografía.
Son estas  imágenes las que nos trasportan a mundos irreales y a un universo paralelo en donde logramos sumergirnos por completo, neutralizando un panorama inmerso de color, fantasía y profundidad esencial reflejada en nuestra caótica existencia.
Que más importante que poder retomar y captar uno de tantos momentos que proporcionan un sinnúmero de emociones, poder reconstruir todo aquello que se desee revivir sin límite alguno. Poder formar trazo a trazo nuestra vida; todo por lo cual se ha visto invadida nuestra alma y nuestro ser completo.
Es así como tenemos al alcance este prodigioso elemento con el cual podemos congelar imágenes del mundo solo a través de un lente, al que muchas veces pasamos por desapercibido , y al que no se toma como esa herramienta indispensable que permite retratar todo un marco histórico.






1 comentario: